Muchas empresas compran bien por intuición y mal por proceso: cotizan tarde, dependen de dos o tres proveedores de siempre y descubren el sobrecosto recién en la valorización. No es un problema de personas, es un problema de método.
Nosotros instalamos ese método. Tomamos el ciclo completo de abastecimiento —requerimiento, homologación, cotización, negociación, orden de compra, seguimiento y recepción— y lo operamos con procedimientos, indicadores y trazabilidad documentada, apoyados en un ERP logístico hecho a medida.
La práctica viene de proyectos exigentes: hospitales, colegios y coliseos con paquetes llave en mano de equipamiento médico, ascensores, grupos electrógenos, ventilación, equipos de izaje, luminarias y mobiliario; cartas fianza de fiel cumplimiento y de adelantos; Incoterms y costeo de importación. Ese estándar es el que aplicamos, sin importar el rubro del cliente.